“Julio y agosto no perdonan” en la Sierra Noroeste de Madrid. Los días de calor extremo combinados con el viento seco pueden pasarle factura al jardín en cuestión de horas. Si a esto le sumamos la necesidad de controlar el consumo de agua , mantener el jardín vivo se convierte en todo un reto.
Muchos vecinos nos preguntan estos días: «¿Cómo sé si mis plantas están sufriendo por el calor o si me estoy pasando con el agua?». Hoy queremos darte las claves para detectar el estrés hídrico a tiempo y enseñarte el truco definitivo para regar de forma eficiente sin desperdiciar ni una gota.
Cómo saber si tus plantas tienen «sed de la buena» (Estrés hídrico).
Las plantas nos envían señales muy claras. Antes de que sea demasiado tarde, da una vuelta por tu jardin y fíjate en esto:
- Hojas lacias a primera hora: Es normal que a las tres de la tarde las hojas estén un poco caídas por el sol, pero si vas a verlas a las ocho de la mañana y siguen mustias, esa planta necesita ayuda urgente.
- Puntas secas o crujientes: Si los bordes de las hojas se vuelven de color marrón y se rompen al tocarlos, la planta se está defendiendo de la evaporación extrema.
- Pérdida de color y brillo: El verde intenso se vuelve opaco, grisáceo o amarillento. Es el equivalente a palidecer por el calor.
El truco de Borjardín: Riegos profundos o Riegos cortos.
Aquí es donde la mayoría de la gente se equivoca cuando aprieta el calor. El impulso natural es regar un poquito todos los días, o incluso dos veces al día. Error. Al dar riegos cortos y frecuentes, el agua solo moja la superficie de la tierra. Con el sol de agosto, esa humedad se evapora en minutos y las raíces sedientas, que están más abajo, no reciben nada.
¿La solución? Pásate al riego profundo.
Es mucho mejor regar menos días a la semana, pero hacerlo de forma prolongada y pausada (preferiblemente de madrugada). De esta manera, el agua penetra hasta las capas profundas del suelo. Las raíces se acostumbran a buscar el agua abajo, se vuelven más fuertes y resistentes, y la humedad.
3 consejos exprés para pasar el mes de julio y agosto.
- Sube el corte del césped: Si tienes pradera, no la cortes muy baja. Deja el césped un poco más alto de lo habitual (unos 5-6 cm). Actuará como un «paraguas» que dará sombra a la propia tierra, manteniendo la humedad de las raíces durante más tiempo.
- Cero abonos en plena ola de calor: No fertilices ahora. El abono estimula el crecimiento de brotes nuevos y tiernos, que son los primeros en quemarse con el sol y exigen aún más agua a la planta.
- El acolchado es tu mejor aliado: Si tienes zonas de tierra vista alrededor de tus arbustos o flores, cúbrelas con una capa de corteza de pino o grava. Evitarás que el sol directo hornee las raíces y reducirás la evaporación un 40%.
En Borjardín cuidamos de tu rincón verde.
Sabemos que ver sufrir a tus plantas da mucha rabia.
Si notas que tu sistema de riego no da abasto, si tienes dudas con alguna especie que se está marchitando o si quieres automatizar tu jardín para no preocuparte más, estamos aquí al lado,en Valdemorillo y en San Lorenzo de El Escorial.
¿Hablamos? Escríbenos o llámanos para revisar tu sistema de riego. Nos encargamos de que tu jardín pase el verano sin problemas y tú, sin sobresaltos.